Guloyas

Guloyas

Danzantes tradicionales de San Pedro de Macorís que salen a la calle en diversas festividades (entre ellas su propio carnaval, en septiembre). Parte emblemática de la cultura cocola, representan un género teatral de origen medieval y asociado al carnaval que integra elementos religiosos y profanos. Las representaciones de Navidad y del día de Reyes, de contenido bíblico, tienen un estribillo famoso: “Good morning, good morning, give me the guavaberry”. Los guloyas actuales, llamados también Teatro Danzante de San Pedro de Macorís, conservan muchas características de las manifestaciones guloyas de los primeros inmigrantes procedentes de las Antillas Menores. Sus vestuarios son coloridos y ricos en detalles. Su música ha incidido en creaciones de compositores como Bienvenido Bustamante y Juan Luis Guerra. Entre los instrumentos que tocan, están el bombo (bass drum), el redoblante (ketle drum), el triángulo (tingalin), la flauta cocola, la maraca metálica (sampán o shake pan), el pandero pequeño, el pandero grande y el tubo cocolo. Entre sus representaciones callejeras más populares, se incluyen el “Momise” (lucha entre San Jorge y un enemigo llamado el caballero turco), “Los guloyas” (la lucha clásica de David contra Goliat), “Wild Indians” (los conquistadores contra los indios) y el “Baile del buey” (un buey que baila en las calles y corre detrás de las personas). Música, coreografía, códigos danzarios expresivos, melodías ligadas a canciones antiguas quizá de procedencia medieval– proyectan energía y colorido. Por toda la riqueza cultural que encarnan, los guloyas fueron reconocidos por la Unesco en el 2005 como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.