Cultura Taína

Los taínos fueron la etnia precolombina principal que habitó la mayor parte de las islas del archipiélago de las Antillas. Llegaron de América del Sur a través de la cuenca del Orinoco. Los taínos pobladores de la isla de Santo Domingo desarrollaron una sociedad basada fundamentalmente en la producción agrícola. También practicaron la recolección de frutos silvestres, la pesca y la caza. Tenían una apreciable actividad artesanal de objetos utilitarios, tales como vasijas y otros recipientes de barro y de madera, hachas de piedra bien pulimentadas, objetos de cestería de fibras vegetales y tejidos de algodón que eran decorados con tintes extraídos de la jagua (Genipa americana) y la bija (Bixa orellana), con los cuales también se pintaban el cuerpo en ocasiones especiales. Fueron muy buenos escultores y elaboraron artefactos ceremoniales de gran expresión artística como los búhos o asientos ceremoniales y los ídolos o cemíes –que eran considerados el cuerpo vivo del dios, del ente mítico, así como los instrumentos para el ritual de la cohoba y los aros monolíticos. Su organización social, política y religiosa fue la más evolucionada entre los grupos indígenas de las Antillas. La máxima unidad territorial era el cacicazgo, que agrupaba determinadas aldeas o yucayeques, los cuales estaban dirigidos por los caciques, que ascendían a estas posiciones por la vía matrilineal hereditaria o la realización de un hecho extraordinario. Cada cacicazgo era independiente de los otros. Sus poblados estaban ubicados tierra adentro y sus viviendas eran de dos tipos: el bohío, circular, donde vivían los pobladores; y el caney, más grande y rectangular, donde habitaba el cacique. En la sociedad taína existían cuatro grupos sociales diferenciados: los caciques, que eran los jefes de los cacicazgos; los taínos, considerados nobles, eran familiares del cacique y actuaban como guerreros; los behiques, que eran los sacerdotes; y los naborías, que trabajaban la tierra.